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| Diez consejos para
la gestión efectiva del tiempo |
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1. Introducción
Cada programa refleja el conjunto, único, de prioridades y responsabilidades
de la persona que lo ha realizado. No hay dos personas que tengan
exactamente la misma idea de lo que constituye la gestión perfecta
del tiempo. La idea final es simplemente ver si tu relación con
el tiempo es buena, si te permite responder a tus obligaciones profesionales,
disfrutar de la compañía de tus seres queridos y cuidar bien de
tu activo más importante, la salud.
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No hay un único modelo a gusto de todos sobre cómo gestionar el tiempo,
pero hay una serie de principios básicos que se pueden aplicar a una
gran variedad de circunstancias. |
2. Planificar por adelantado
Planificar es la piedra sobre la que se basa la gestión del tiempo,
todo el tiempo que le dediques a esa tarea merece la pena. Pero no
consiste sólo en crear una buena planificación o programa, debes ser
capaz de llevarlo a cabo. Esto supone ser preciso sobre la realidad
diaria de tu trabajo y el resto de responsabilidades, contar con las
interrupciones, conflictos y retrasos habituales. Como si fuera una
prenda de vestir, debes sentirte cómodo y que te quede un poco amplia
por si acaso encoge. |
3. Programar actividades de ocio
Los mejores planes de gestión de tiempo te acompañan durante toda
la vida, no sólo durante tus horas de trabajo. Intenta programar periodos
de tiempo dedicados a la familia, amigos, hacer ejercicio, intereses
especiales o proyectos especiales, en vez de dedicarles "el tiempo
que quede" después de la rutina diaria habitual. Esto te dará la oportunidad
de observar tu relación actual del trabajo que te llevas a casa y
del tiempo libre, para ayudar a restablecer el equilibrio si se ha
perdido. |
4. Promete menos y cumple más
Una de las reglas más inteligentes que se pueden aplicar es establecer
fechas de entrega que sean viables. En otras palabras, es una buena
idea sobrestimar el tiempo que piensas que te va a llevar un trabajo
para, primero, asegurarse el cumplimiento del plazo incluso si hay
que enfrentarse a retrasos imprevistos y segundo, sorprender positivamente
a tu jefe, clientes, compañeros de comité y familia, terminando antes
de lo previsto. |
5. Divide los trabajos grandes con tareas manejables
Es muy fácil aceptar trabajos de grandes proporciones. Por ejemplo,
"pintar la casa" será un proyecto menos desalentador si se siguen
bien los pasos hasta conseguir ese objetivo: seleccionar el color,
comprar la pintura y empezar a trabajar en la fachada de atrás. Dividiendo
un trabajo enorme en pasos manejables, estableciendo un horario para
llevar a cabo cada paso y reduciendo paulatinamente el alcance del
proyecto, se puede conseguir cualquier cosa y con menos estrés que
si se pretende hacerlo todo a la vez. |
6. Haz un seguimiento de tus pogresos
Cada proyecto de envergadura requiere su propia programación, agenda
y calendario para identificar los pasos principales o hitos en el
camino hacia su consecución. Si has establecido fechas objetivo realistas,
y tienes previsto tiempo para "resbalones" posibles, tus progresos
deberían responder a tu plan. Si hay imprevistos que te sitúan por
detrás de la fecha prevista, puedes avisar a tu jefe o cliente y establecer
una fecha de consecución revisada o dar los pasos necesarios para
acelerar su progreso y recuperar el tiempo perdido. Nota: Si puedes,
deja espacio en tu programa para anotar trabajos en proceso de realización.
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7. Delega lo que puedas
Cuando se trata de delegar, parece que hay dos tipos de personas:
aquellos que pueden y los que no pueden. Si eres uno de los últimos
y encuentras todo tipo de razones para hacer las cosas por tí mismo
("…se tarda demasiado en explicárselo a otra persona" o "…al final
acabo por tener que repetirlo") entonces es inútil intentarlo. |
Sin embargo, si piensas que no eres tan indispensable como crees,
es hora de empezar a delegar. Comienza con la rutina, trabajos que
requieren mucho tiempo y que sabes que alguien más puede llevar a
cabo. Acepta que enseñar a otra persona puede llevar un poco de tiempo,
y permite una curva de aprendizaje razonable. Te beneficiarás en tener
más tiempo y menos estrés. |
8. Establece parámetros para decir "NO"
Todos conocemos a gente que establecen sus límites de tiempo: "No
es mi trabajo", dicen. "Son las cinco y me voy". Puede parecer excesivo
pero también sabemos que muchas personas terminan trabajando hasta
tarde o se llevan trabajo a casa de vez en cuando, por ello puede
que haya llegado el momento de empezar a decir "no" y no sólo a los
otros, sino también a tí mismo. Trabajar durante horas y horas, tanto
si recibe paga extra o no, daña el equilibrio entre trabajo y ocio
que es básico para la salud y el bienestar. |
9. Haz y sigue una lista de prioridades
No hace falta que seas un experto para elaborar listas de prioridades.
Algunas personas llevan varias listas a la vez: una de mayor prioridad
para las tareas urgentes y muy importantes, una de prioridad media
para las tareas menos urgentes o medianamente importantes, y otra
de baja prioridad para tareas que le gustaría hacer cuando tenga tiempo.
Otras personas simplifican el proceso haciendo sólo una lista de las
cosas que tiene que hacer al día siguiente al final de cada día. |
10. Agrupa tareas según las capacidades requeridas.
Para sacar el mayor partido a tu tiempo, trata de realizar los trabajos
más difíciles, aquellos que requieren la máxima concentración y mayor
eficiencia en aquellos momentos del día en los que tus niveles de
energía y atención son mayores. Si puedes coordinar esos momentos
con periodos en los que tienes menos interrupciones de lo normal,
mucho mejor. De la misma forma, trata de programar tu rutina, tareas
de bajo nivel para las horas del día en las que te resulta más difícil
concentrarse. El truco está en identificar tus horas de mayor rendimiento
y programar tu trabajo en consecuencia. |
11. Mantén los ojos abiertos para encontrar atajos.
Es siempre tentador seguir haciendo las cosas de la forma en que se
han hecho siempre, porque es con lo que se está familiarizado. Encontrar,
adaptar y aplicar nuevas técnicas más eficientes a tus responsabilidades,
no sólo te ahorrará tiempo, sino que rebajará tu carga de trabajo
total. |
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