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| He acabado la carrera, pero no
sé qué hacer ¿un máster o un doctorado? |
Ésta es una de las preguntas que todo recién licenciado se hace una
vez acaba sus estudios de segundo ciclo. No hay una respuesta única
y verdadera. Todo depende del color con que se mire. |
En principio, la diferencia que más salta a la vista es el objetivo
que tienen ambos estudios de postgrado en su cometido. Así, si por
una parte, el máster lo que pretende es formar profesionales especializados
en un sector muy concreto de una actividad laboral, el doctorado se
centra en proporcionar personas preparadas para introducirse en el
ámbito de la docencia y de la investigación. |
De esta manera, parece lógico pensar que en los cursos correspondientes
a másters se deba una mayor atención a la parte práctica de las materias,
y por oposición, en los doctorados primen los aspectos más teóricos.
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Por extensión a todo ello, en lo que a las salidas profesionales se
refiere, el doctor se dirigirá, a priori, hacia empleos dependientes
de la administración pública. Es decir, que sus campos de trabajo
serán las universidades o los centros de investigación, que por norma
general, suelen estar sufragados con capital público, ya sea por subvenciones,
becas o otros diferentes tipos de ayudas económicas. Sin embargo,
el licenciado que se decida por un máster situará en sus horizontes
profesionales la integración en la industria privada. O lo que es
lo mismo, su objetivo será trabajar en una empresa, a poder ser multinacional.
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Si intentamos exponer todo esto con ejemplos, podemos encontrarnos
ante el caso de J. M. F., licenciado en Derecho, que ante las posibilidades
profesionales que se le planteaban una vez acabados sus estudios de
segundo ciclo universitario, se decidió por continuar su formación
académica con un máster en Derecho tributario. Actualmente, J.M.F.
disfruta de un empleo en un bufet de abogados, y su salario se corresponde
con el de un profesional de primer nivel. |
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En el otro lado de la balanza nos aparece la opción que eligió M.
S. G., también licenciada en Derecho, que tras estudiar sus necesidades,
su vocación y sus anhelos laborales, prefirió completar sus estudios
jurídicos con un doctorado de Derecho Constitucional. Cuando termine
el curso que le queda, intentará conseguir una plaza como docente
en la Universidad de Barcelona. Sin embargo, la posibilidad de investigar
casos de Derecho comparado también le seduce.
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Una vez expuestos todos los motivos, daremos solución a un conjunto
de cuestiones planteadas por recientes licenciados, cuestiones de
muy diversa índole: |
1. "He acabado mi carrera, Ciencias Económicas, y deseo empezar a
trabajar cuanto antes en algún lugar que me permita ganar mucho dinero,
¿qué hago, un máster o un doctorado?" |
La solución en estos casos es casi categórica: si quieres ganar mucho
dinero, haz un máster. Pero ten en cuenta que un máster vale mucho
dinero. Sin embargo, el mejor máster no sale caro si se aprovecha
bien, pues las ofertas laborales incluirán sabrosas cifras salariales.
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2. "El año pasado acabé Psicología, pero los cuatro años que me pasé
en la universidad se me han hecho cortos. Me apasiona todo lo que
he estudiado, y me gustaría profundizar mucho más". |
En esta situación, la respuesta es que te declines por continuar tus
estudios a través de un doctorado. Ahí podrás seguir siendo una ratita
de biblioteca, y los tratados se convertirán en tu mejor aliado. |
3. "Soy licenciado en Comunicación Audiovisual, pero aunque la carrera
me gustó mucho, tampoco me llegó a apasionar demasiado. Con mi título
universitario sólo me están ofreciendo puestos de becario, que se
me antojan pesadísimos. Me gustaría poder dedicarme a las nuevas comunicaciones,
pero no lo tengo nada claro". |
Ante tal indecisión, la solución más normal sería la de recomendar
que cursara un máster especializado en las nuevas comunicaciones.
De esta manera, podrá continuar indagando sobre sus preferencias audiovisuales,
y no dejará de prepararse para enfrentarse a promociones laborales
de primer orden. Esto le podría reportar unas más que aceptables condiciones
profesionales. |
Lo mejor es reflexionar concienzudamente sobre la vocación profesional
de cada uno y sobre sus aspiraciones laborales. Debemos tener en cuenta
que realizar un máster que no nos interese, o que no nos convenza,
no es una buena solución. |
Tarde o pronto acabaremos arrepintiéndonos de habernos metido en algo
que no nos gustaba. Lo mejor, si no se dispone de unas desahogadas
cuentas corrientes, es esperar el máster perfecto para nosotros. |
Y si no estamos del todo convencidos, del doctorado ni hablar. |
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